
La hepatitis aguda alcohólica (HAA) es una entidad frecuente que comporta mal pronóstico, especialmente en casos con enfermedad grave. Su tratamiento se basa en cinco pilares: abstinencia etílica completa, prevención del síndrome de abstinencia, abordaje de la desnutrición y estados carenciales, tratamiento farmacológico, y trasplante hepático (TH). En pacientes con HAA grave, definida como índice de Maddrey >32 o MELD>21 puntos, el tratamiento de primera línea son los corticoides, los cuales han demostrado reducir la mortalidad a corto plazo. Sin embargo, si el paciente no responde a corticoides de acuerdo con el índice de Lille calculado al séptimo día del inicio del tratamiento, este tratamiento debe suspenderse y hasta el 70% de estos pacientes fallecerán. Tradicionalmente, los pacientes con HAA grave tenían contraindicación para el TH debido a que su periodo de abstinencia era demasiado corto y por tanto el riesgo de recidiva etílica sería muy elevado. En 2020, la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH) realizó un consenso para debatir sobre nuevas posibles indicaciones de TH y la HAA grave sin respuesta a corticoides fue finalmente aceptada como una de ellas. En la presente revisión se aborda el tratamiento integral de la HAA desde un punto de vista práctico y multidisciplinar, incluyendo aquellas situaciones en las que se debería contactar con el centro trasplantador de referencia para considerar la opción de TH.
Palabras clave: Hepatitis aguda alcohólica, trasplante hepático, corticoides, nutrición, abstinencia.