CITA ESTE TRABAJO
Pérez Campos E, Rodríguez Mateu A, Moreno Moraleda I. Malrotación intestinal en el adulto: increíble, pero cierto. RAPD Online. 2023;46(4):215-217. DOI:10.37352/2023464.6
Introducción
La malrotación intestinal se trata de la interrupción de la formación del intestino medio durante el desarrollo embriológico, en su proceso de regreso a la cavidad intraabdominal. Resulta un hallazgo altamente infrecuente en la población adulta, diagnosticándose de forma accidental por pruebas de imagen, o por síntomas abdominales inespecíficos.
Caso clínico
Varón de 25 años, sin antecedentes conocidos. Acude a urgencias por presentar vómitos y epigastralgia desde hace dos semanas. Sin alteraciones del hábito intestinal, pérdida ponderal ni fiebre. A la exploración, presenta dolor epigástrico, sin masas ni megalias palpables ni peritonismo. Presenta también deterioro de la función renal (creatinina de 3 mg/dl) e hiponatremia, rápidamente corregidas con sueroterapia. Tras una ecografía abdominal informada como normal, ingresa para estudio de síndrome emético.
La gastroscopia muestra lesiones en tercio distal esofágico sugestivas de esofagitis severa secundarias a hiperémesis. También se realiza TC, que describe giro de la unión duodeno-yeyunal alrededor de los vasos mesentéricos, con predominio de asas en hemiabdomen derecho, además de ángulo hepático en línea media y localización izquierda de colon ascendente y ciego (Figura 1). Posteriormente, el tránsito esofagogastroduodenal confirma el arremolinamiento de la primera asa yeyunal y los vasos mesentéricos, con la vena mesentérica superior situada anterior y a la izquierda de la arteria e imagen de pseudovolvulación.
Figura 1
Giro de la unión duodeno-yeyunal alrededor de los vasos mesentéricos con colapso de la vena y rarefacción de la grasa adyacente.
Además, describe localización izquierda de ciego, válvula ileocecal, apéndice y colon ascendente (Figura 2), así como venas mesentéricas dilatadas, probablemente secundarias a estasis venoso por el arremolinamiento de los vasos, confirmando todos estos hallazgos radiológicos el diagnóstico de malrotación intestinal.
Discusión
Existen diferentes variantes según el momento de embriogénesis afectado. En nuestro paciente se produjo una primera rotación antihoraria de 90º, sin originarse una segunda (tipo Ia), posicionándose de esta forma el intestino delgado en el hemiabdomen derecho y el grueso en el izquierdo.
La aparición de dolor brusco secundario a volvulación resulta más característica de la edad pediátrica. En cambio, la mayoría de los diagnósticos realizados durante la edad adulta son incidentales, por medio de hallazgos típicos en pruebas de imagen realizadas por otros motivos, o por estudio de sintomatología abdominal crónica e inespecífica. Por ello, resulta lógico pensar que la incidencia real en esta población resulta mayor de lo que se piensa, y la importancia de su diagnóstico radica en la prevención, mediante cirugía, de complicaciones potencialmente graves secundarias a la malrotación, como el compromiso de la vascularización o el tránsito intestinal.



