CORRESPONDENCIA
Maria Cristina Bailon-Gaona
Hospital Universitario Clínico San Cecilio.
18016 Granada
Usuario Twitter:@m4cri
CITA ESTE TRABAJO
Bailon Gaona MC, Berdugo Hurtado F, Barrientos Delgado A. Una causa muy desconocida de dolor abdominal. RAPD Online. 2023;46(2):101-103.
Introduction
El síndrome del ligamento arcuato medio (SLAM) o síndrome de Dunbar es una afección infrecuente causada por la compresión extrínseca del tronco celíaco por parte del ligamento arcuato medio. Este ligamento, que une ambos pilares del diafragma a ambos lados del hiato aórtico, frecuentemente presenta una localización craneal al tronco celíaco. Sin embargo, en algunas ocasiones el origen del ligamento es más bajo o el origen del tronco celíaco es más alto, causando una angulación y estrechez de este último en su porción proximal, que se hace más evidente durante la espiración.
Presentación del caso
Mujer de 70 años sin antecedentes de interés ni consumo de tóxicos ni fármacos, que consulta por cuadro de epigastralgia de predominio postprandial de larga data que en los últimos días no cede con analgesia y se acompaña de sensación nauseosa e hiporexia.
Se le realiza una analítica sin alteraciones destacables y una TC de abdomen con contraste donde se evidencia una estenosis en el origen del tronco celiaco en una extensión de 13 mm con calibre posterior ligeramente dilatado (Figuras 1 y 2), en relación con síndrome de compresión por ligamento arcuato medio, que provoca una estenosis en el límite de la significación (57 %).
Dada la respuesta clínica a la analgesia y la ausencia de gravedad en las pruebas complementarias realizadas, se decide proseguir con una actitud conservadora.
Discusión
El SLAM es una patología poco frecuente que en algunos individuos puede comprometer el flujo sanguíneo, siendo la gravedad de la estenosis lo que justificaría la condición de isquemia intestinal y los síntomas gastrointestinales[3].
La mayor parte de los casos han sido descritos en mujeres jóvenes y delgadas[3], aunque este diagnóstico no debe descartarse en pacientes que no cumplan estas condiciones, como en nuestro caso. Este diagnóstico ha de tenerse en cuenta ante un dolor abdominal que empeora con las comidas y el ejercicio y presenta mejoría con la dorsoflexión[1],[3]. No obstante, este debe hacerse siempre por exclusión[3], después de haber descartado otras causas de dolor abdominal.
La angio-TAC y RM son las técnicas diagnósticas de elección, ya que permiten determinar la gravedad del caso en función del diámetro el tronco celíaco y la existencia de colaterales y/o aneurismas. La edad y la gravedad del paciente condicionan la necesidad de tratamiento conservador mediante analgesia, como en el caso expuesto, o la necesidad de cirugía, en casos recurrentes o que no presenten mejoría con tratamiento médico[1],[2].



