CITA ESTE TRABAJO
de Vicente Ortega A, Tercero Lozano M, Jamal Ismail S. Enfermedad celiaca diagnosticada por imagen en video capsuloendoscopia. RAPD Online. 2020;43(5):200-202.
Introducción
La enfermedad celíaca se trata de una enteropatía crónica autoinmune, producida por una reacción inmunológica desencadenada por factores ambientales como el gluten, en individuos genéticamente predispuestos[1],[2].
Es una patología frecuente a nivel mundial cuya prevalencia ha aumentado significativamente en los últimos años, alcanzando en países occidentales el 1% de la población general[1],[2].
En los adultos la presentación puede ser asintomática, complicando el diagnóstico. Los síntomas clásicos son la diarrea, dolor abdominal y pérdida de peso[3].
El diagnóstico se puede realizar con criterios como la clínica típica, positividad de anticuerpos antiendomisio y antitransglutaminasa, positividad de genotipos HLA-DQ2 y DQ8, visualización de atrofia vellositaria; pero el diagnóstico definitivo se establece con alteraciones histopatológicas en biopsias[3].
El tratamiento consiste en eliminar el gluten de la dieta[1],[2], tras lo cual se normaliza la mucosa intestinal y desaparecen los síntomas.
Caso clínico
Mujer de 38 años, con antecedente personal de diabetes mellitus tipo I, que comienza a estudiarse desde su centro de salud por anemia microcítica ferropénica. Asocia pérdida de peso sin otra clínica acompañante. Fue estudiada desde distintos servicios, como ginecología y hematología, sin evidenciar causa.
La exploración física es anodina, salvo palidez cutánea. En la analítica destacaba: hemoglobina 8,1 g/dl, hematocrito 29,5%, VCM 74,5fL, hierro 8 µg/dL ferritina 3,1ng/mL y ácido fólico 1,5 ng/mL, anticuerpos IgA antiendomisio negativos y anticuerpos IgA antitransglutaminasa 13 U/mL.
Se le pautó tratamiento con hierro oral de forma empírica sin presentar mejoría.
Como pruebas complementarias se realizó ecografía, gastroscopia y colonoscopia; todas ellas normales sin visualizar alteraciones ni lesiones. En este primer estudio no se tomaron biopsias por problemas técnicos en relación con mala tolerancia de la paciente a exploraciones invasivas.
Posteriormente, se realiza videocapsuloendoscopia estableciendo lesiones intestinales, visualizadas en duodeno distal, en relación con malabsorción intestinal; celiaquía como primer diagnóstico (Figuras 1 y 2).
Figura 1
Mucosa de duodeno visualizada por videocapsuloendoscopia. Desde duodeno distal hasta yeyuno distal, mucosa con atrofia de vellosidades y pliegues festoneados, de aspecto mosaico nodular.
Figura 2
Mucosa de yeyuno visualizada por videocapsuloendoscopia. Desde duodeno distal hasta yeyuno distal, mucosa con atrofia de vellosidades y pliegues festoneados, de aspecto mosaico nodular.
Tras ello, se realiza nueva analítica a los 6 meses donde destaca el ascenso de anticuerpos IgA antitransglutaminasa 350 U/mL, y se evidencia que es portadora del heterodímero HLA-DQA105/DQB102 (DQ2.5). Con todo ello, se repite gastroscopia bajo sedación con toma de biopsias de varias zonas de mucosa duodenal. Los resultados anatomopatológicos confirman atrofia vellositaria Marsh III, estableciendo el diagnóstico sospechado de celiaquía.
De este modo, la imagen típica de atrofia vellositaria por videcocapsuloendoscopia nos ayuda a tener una alta sospecha y así consigue iniciar el diagnóstico. Por ende, se puede tratar adecuadamente.
Discusión
La celiaquía es una enfermedad multiorgánica autoinmune crónica que afecta al intestino delgado en individuos genéticamente predispuestos, determinada por alelos HLA-DQ2 y DQ8[1]. Existen algunas enfermedades, como la diabetes mellitus tipo I, enfermedad tiroidea autoinmune, deficiencia selectiva de IgA, etc. que están asociadas con un mayor riesgo de padecerla[1],[3]. En el caso que presentamos, el único antecedente de la paciente se trata de diabetes tipo I.
Los hallazgos diagnósticos claves incluyen alteraciones histopatológicas características. Normalmente se evidencian mediante endoscopia con biopsias[3].
Sin embargo, la videocapsuloendoscopia es un método útil para analizar el trayecto gastrointestinal[4],[5], y detectar alteraciones patológicas como atrofia vellositaria en intestino delgado, una característica de la celiaquía tal y como vemos en nuestro caso.



