CITA ESTE TRABAJO
Roa Colomo A, Martín-Lagos Maldonado A, García Robles A. Enterobius vermicularis: hallazgo durante una colonoscopia de cribado. RAPD Online. 2020;43(5):198-99.
Introducción
Enterobius vermicularis es un nematodo parásito del hombre y conocido popularmente como oxiuro. Causa la enfermedad intestinal conocida como enterobiasis. Ocurre en climas templados y tropicales, siendo la infección helmíntica más frecuente en EEUU y Europa occidental[1]. Afecta comúnmente a niños menores de 12 años.
Caso clínico
Varón de 65 años en el que durante la realización de una colonoscopia del Programa Andaluz de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal del S.S.P.A. se encuentra a 40cm del margen anal un elemento alargado, blanquecino y móvil que podría corresponder a un oxiuro (Figura 1). Se consigue extraer con una pinza y se envía para análisis microbiológico con resultado de larva de Enterobius vermicularis. Se realiza anamnesis detallada al paciente que se encuentra completamente asintomático, sin antecedentes de parasitosis, sin contacto con ambiente rural ni animales. Incidiendo en la higiene personal, refiere aseo diario deficiente. La exploración física es completamente normal. Se realizó tratamiento con albendazol 400 mg y otra dosis a las 2 semanas en el paciente y su esposa (único conviviente).
Discusión
La mayoría de las infecciones por Enterobius vermicularis son asintomáticas, sólo el 33% de los pacientes presentan prurito anal predominantemente nocturno[2]. El diagnóstico se realiza al recuperar los huevos de la piel anal y perianal mediante el uso de una cinta adhesiva (cinta de Graham) a través de la cual se observan al microscopio. El análisis de heces tiene una utilidad limitada, ya que no se suelen aislar los huevos ni las larvas. No es infrecuente encontrar oxiuros en colonoscopias rutinarias, aunque no existen datos de incidencia publicados al respecto.
La enterobiasis puede cursar como infección recurrente y existe una alta tasa de transmisión familiar, por lo que es preciso tratar a todos los pacientes y a sus convivientes de forma simultánea, tanto sintomáticos como asintomáticos. El tratamiento se realiza con albendazol, mebendazol o pamoato de pirantel[3]. Es fundamental incidir en las medidas higiénicas (lavado de ropa, corte de uñas y lavado frecuente de manos y baños) para reducir la reinfección y la propagación de la infección.


