CITA ESTE TRABAJO
Roldán Aviña JP, Muñoz Pozo F, Merlo Molina S, Vargas Pueso L, Aparcero Fuentes A. Obstrucción intestinal de instauración subaguda por endometriosis ileal: la importancia de los antecedentes personales. RAPD Online. 2019;42(3):101-04.
Introducción
La endometriosis se define por la presencia de un tejido similar al de la mucosa endometrial, tanto estructural como funcionalmente, en lugares distintos al que fisiológicamente ocupa en el endometrio[1],[2]. Su localización más frecuente es a nivel del peritoneo pélvico, y rara vez afecta al íleon terminal[3]. Puede producir síntomas obstructivos por estenosis del segmento afectado, invaginación o vólvulo de un asa secundario a adherencias. Menos del 1% de las pacientes precisan de resección intestinal para resolver el cuadro[3].
Caso clínico
Paciente mujer de 39 años, que acudió a Urgencias por un cuadro de 48 horas de evolución consistente en diarrea inicial y posteriormente vómitos y dolor abdominal difuso tipo retortijón intenso. Febrícula de hasta 37,7ºC. No transgresión dietética. Entre sus antecedentes de interés destacan tiroidectomía total por enfermedad de Graves-Basedow, colecistectomía laparoscópica, dos legrados por aborto y parto por cesárea. Realiza tratamiento con levotiroxina 137 mcg/día.
A la exploración física presentaba ligera distensión del abdomen, con dolor no focalizado y sin signos de irritación peritoneal. Presentaba cicatrices de colecistectomía laparoscópica y de cesárea (Pfannestiel) sin hernias. A la auscultación aumento del peristaltismo, sin llegar a ser de lucha.
La analítica de urgencias mostraba normalidad tanto en el hemograma, como en la bioquímica y el estudio de coagulación.
En la radiografía de abdomen (dos proyecciones) se apreciaban niveles hidroaéreos y dilatación de asas de intestino delgado (Figura 1A).
Figura 1
Radiografía de abdomen en bipedestación. Se aprecia evolución del cuadro obstructivo entre A (al ingreso) y D (96 horas tras el ingreso).
Ante la sospecha de un cuadro suboclusivo/obstructivo de probable origen adherencial, la paciente ingresó a cargo de Cirugía, con tratamiento conservador: descompresión con SNG, reposición hidroelectrolítica y analgesia, no se consideró necesaria la realización de TAC de abdomen por la mejoría que presentó la paciente desde su llegada a Urgencias.
La evolución en planta inicialmente fue buena, desapareciendo el dolor y la distensión abdominal y presentando escasas deposiciones diarreicas sin productos patológicos. Por persistir niveles hidroaéreos en la radiografía de control se solicitó TAC de abdomen (Figuras 2 y 3) que informaba de una obstrucción de intestino delgado con afectación de yeyuno-íleon con transición de calibre en el íleon distal a unos 10 cm de la unión ileocecal, sin evidencia de anormalidades que justificaran una obstrucción mecánica, a considerar la posibilidad de bridas postquirúrgicas, con una discreta cantidad de líquido libre intraabdominal.
Figura 2
TAC de abdomen (cortes axiales) con dilatación de asas de intestino delgado (yeyuno e íleon).
Figura 3
TAC de abdomen (cortes coronales) con obstrucción de intestino delgado con transición de calibre en el íleon distal a unos 10 cm de la unión ileocecal por probable brida.
En las siguientes 48 horas la evolución clínica era estacionaria, manteniendo deposiciones diarreicas, sin mejoría en los controles radiológicos (Figuras 1B y 1C). A las 72 horas del ingreso, la paciente volvió a presentar dolor abdominal y distensión abdominal con claro empeoramiento radiológico (Figura 1D) por lo que se indicó tratamiento quirúrgico urgente. En la laparotomía exploradora se encontró una adherencia firme entre dos asas de íleon (Figura 4) que deja un paso filiforme, por lo que se realizó resección intestinal del segmento afecto y anastomosis término-terminal monoplano con sutura de polipropileno 3/0.
Figura 4
Imagen intraoperatoria con adherencia entre dos asas de intestino delgado por tumoración firme extraluminal.
El postoperatorio cursó sin incidencias con alta hospitalaria a los ocho días de la operación.
Con la paciente aún ingresada llegó el resultado de anatomía patológica que informaba de un foco de endometriosis. Al interrogar la paciente, nos comentó que su único embarazo fue a través de una FIV debido una endometriosis ovárica. Al haber realizado el procedimiento en un centro privado, no constaba entre sus antecedentes personales.
En el posterior seguimiento en consultas no presentó ninguna complicación y continúa en seguimiento por Ginecología dos años después del episodio.





