CORRESPONDENCIA
Macarena Eisman Hidalgo
Hospital de Alta Resolución de Loja
Avda. Tierno Galván, s/n 18.300 Loja (Granada)
Teléfono móvil: 690885570
macarenaeisman@hotmail.com
Caso clínico
Paciente de 16 años politraumatizado, estable hemodinámicamente, aunque con intenso dolor en hemiabdomen izquierdo, por lo que se realizó estudio ecográfico en el que se observó en el bazo la presencia de dos lesiones redondeadas anecoicas de pequeño tamaño (8mm aprox). En el estudio doppler ambas lesiones mostraban amplia señal color interna con morfología en "ying-yang", muy característicos de los pseudoaneurismas visualizados en otras localizaciones del cuerpo (Figura 1).
Para ampliar el estudio, se completó con la realización de un TC abdominopélvico con contraste intravenoso (CIV) confirmándose éste hallazgo, y visualizando además, una hipocaptación esplénica de morfología lineal en su polo inferior sugestiva de pequeña laceración (Figura 1).
Figura 1
Imágenes de ecografía (a la izquierda) y de TC (a la derecha). Donde se aprecian los pseudoaneurismas en modo B (flecha curva), en el estudio doppler, y tras la administración de contraste (flechas rectas). Además se aprecia la pequeña laceración que afecta al polo inferior del bazo (flecha roja).
Debido al buen estado del paciente, se decidió actitud conservadora, sin apreciar en los días sucesivos complicaciones de ningún tipo. El paciente fue dando de alta, con seguimiento periódico en consulta.
Discusión
Los pseudoaneurismas intraesplénicos de origen postraumáticos son hallazgos infrecuentes en la práctica diaria[2], [3]. La clave[2] diagnóstica se encuentra en la visualización de señal doppler color en morfología de "ying-yang", denominada de esta manera por el parecido con el símbolo chino del mismo nombre.
El diagnóstico diferencial incluyen otras lesiones focales esplénicas como los quistes congénitos o epidermoides, quistes de origen infeccioso como los quistes hidatídicos, linfangiomas, hemangiomas y hamartomas. Aunque todos ellos se diferencian por la ausencia de vascularización o por la señal típica ya comentada de los pseudoaneurismas.
La importancia de este tipo de lesiones reside en que aumentan el riesgo de rotura esplénica tardía, lo que justifica su diagnóstico y posterior seguimiento[3], [4].
El tratamiento depende del estado del paciente y de la presencia de otras lesiones traumáticas[4]. En ocasiones está indicado la realización de una arteriografía con finalidad diagnóstica y terapeútica.


