CORRESPONDENCIA
Yolanda Núñez-Delgado
C/ Jimena, nº 7. 7ºB
18014 Granada
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Descripción
Presentamos el caso clínico de una mujer de 47 años a la que se realizó ecografía inguinal derecha por la presencia de bulto a dicho nivel de años de evolución, diagnosticada de quiste de Nuck, con evolución favorable tras la exéresis quirúrgica.
Se realizó ecograflia inguinal derecha y se completó el estudio con TC pélvico basal (Figura 1).
Figura 1
Ecografía de la región inguinal derecha. Estructura anecoica de unos 10x15 mm, situada junto a los vasos femorales, que no se modifica al realizar la paciente la maniobra de Valsalva. Se completa el estudio con TC pélvica sin administrar material de contraste apreciando una asimetría en los ligamentos redondos del útero apareciendo más grueso el derecho hasta la región del anillo inguinal interno derecho donde podría corresponder con el canal de Nuck.
La paciente fue intervenida quirúrgicamente llegándose al diagnóstico anatomopatológico de quiste simple, sin revestimiento mesotelial compatible con quiste del conducto de Nuck.
Discusión
El quiste del conducto de Nuck, también llamado hidrocele de Nuck, tiene una baja incidencia. Aparece con mayor frecuencia en la mujer que en el hombre y a menudo durante la infancia, aunque en ocasiones se diagnostica en pacientes en la edad adulta[1]. En la mayoría de los casos el paciente se encuentra asintomático, o presenta una pequeña tumoración en la zona inguinal cercana a los labios mayores en la mujer, de consistencia blanda, ligeramente dolorosa a la presión, que crece de forma progresiva en el tiempo. Cuando la tumoración es de gran tamaño puede proyectarse hacia la zona femoral y de los labios mayores, y a la exploración puede llegar a confundirse con una hernia crural.
El diagnóstico se realiza preferentemente con ecografía.
Debemos pensar en esta entidad ante una lesión quística que no se modifica con las maniobras de Valsalva y que presenta un cuello hacia canal inguinal/cavidad peritoneal y que puede adquirir distintas formas; lo más frecuente es observar una imagen en forma de "salchicha" o de coma con la cola dirigida cranealmente hacia el conducto inguinal[2]. Cuando el diagnóstico no es concluyente o existen dudas se puede recurrir a la TC y/o a la RM, donde se objetivará una masa quística tensa con paredes delgadas en canal inguinal[2]. El diagnóstico diferencial debe incluir la hernia inguinal, la hernia crural, las adenopatías, las neoplasias benignas y malignas, patología inflamatoria y ginecológica[3].
El tratamiento de elección es la intervención quirúrgica electiva.
En conclusión, ante una mujer joven que presente una tumoración en región inguinal o crural de consistencia blanda, cercana a los labios mayores, habría que realizar un ecografía que nos permitiese un diagnóstico certero, distinguiendo entre una hernia inguino-crural incarcerada, un quiste de Nuck, u otras patologías.


